Soy Paulina Rieloff.
Enfermera, madre de dos hijos y madre de luz.
Tras la partida física de mi hija comenzó un camino que jamás imaginé recorrer. No el del dolor que se cierra sobre sí mismo, sino el de una conexión que poco a poco se fue haciendo cotidiana, cercana y verdadera.
Aprendí a comunicarme con ella desde lo más sencillo: un pensamiento que llegaba sin avisar, una señal en mitad del día, una certeza tranquila en el pecho. Sin teatro, sin esfuerzo. Solo presencia.
Esa conexión transformó mi manera de vivir el duelo. Dejó de ser un lugar oscuro para convertirse en un espacio donde el amor seguía estando, solo que en otra forma.
Hoy lo que me sostiene no es el recuerdo. Es la certeza tranquila de que ella sigue, de que el vínculo no se rompió, de que el amor —cuando es real— no termina con el cuerpo.
Después de todos estos años trabajando este proceso en online, he decidido viajar desde Chile para estar presencialmente contigo. Para compartir, sin filtros, todo lo que este camino me ha enseñado.